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Causas comunes de accidentes por resbalones y caídas en residencias de personas mayores

Los accidentes por resbalones y caídas son, por desgracia, muy comunes en las residencias de personas mayores y pueden provocar lesiones graves a sus residentes. A medida que envejecemos, factores como los problemas de movilidad, la pérdida de visión y otros problemas de salud hacen que sea más probable que se produzcan caídas. Aunque algunas caídas son accidentes inevitables, muchas podrían evitarse si las residencias de personas mayores tuvieran en cuenta los peligros y tomaran las precauciones adecuadas. Cuando una seguridad y supervisión inadecuadas provocan caídas, la residencia de personas mayores puede ser considerada negligente.

Si usted o alguien a quien cuida se ha lesionado en una caída en una residencia de personas mayores, es importante comprender las posibles causas para poder exigir responsabilidades e indemnizaciones. Revisar las razones más comunes por las que los residentes resbalan, tropiezan o se caen puede ayudarle a construir un caso si hubo negligencia. Este artículo explora las causas más comunes de accidentes por resbalones y caídas en residencias de personas mayores y cómo el personal de la residencia puede promover la seguridad.

Condiciones de iluminación inadecuadas

La iluminación insuficiente es una de las principales causas de caídas de personas mayores en residencias de tercera edad. A medida que envejecemos, nuestra vista disminuye de forma natural y necesitamos más luz para ver correctamente. Las enfermedades que provocan la pérdida de visión, como las cataratas y el glaucoma, también son comunes entre las personas mayores. Los pasillos, dormitorios, salas comunes y entradas poco iluminados suponen un gran riesgo para las personas con deficiencias visuales que se desplazan con la vista limitada. Los peligros de tropiezo, como umbrales de puerta elevados, alfombras o moquetas sueltas y suelos irregulares, son difíciles de detectar.

Las residencias de personas mayores están obligadas por ley a mantener una iluminación adecuada en todas las zonas de los residentes. Cuando la iluminación es inadecuada o las bombillas ya no funcionan y no se sustituyen rápidamente, las caídas son mucho más probables. Una iluminación inadecuada puede indicar negligencia por parte de la residencia si tiene como consecuencia directa una lesión relacionada con una caída.

Suelos desordenados, mojados o resbaladizos

Las condiciones peligrosas del suelo son otra de las principales causas de accidentes. Los derrames que se dejan desatendidos pueden crear rápidamente superficies resbaladizas que conducen a caídas. Los baños y duchas con agua estancada o sin alfombrillas son peligrosos. Los tejados con goteras, los problemas de fontanería y los sistemas de aspersión también pueden crear zonas húmedas. Las baldosas, el linóleo y otros suelos duros resbalan cuando están mojados. El desorden, como la ropa sucia, los cables eléctricos, los tubos médicos y otros objetos dejados en los pasillos también pueden provocar accidentes por tropiezos.

El personal de la residencia debe estar atento para identificar las zonas húmedas, limpiar los derrames rápidamente y mantener los pasillos libres de desorden y obstáculos. Unas alfombrillas adecuadas, superficies de ducha antideslizantes, organizadores de cables y unas buenas prácticas de limpieza pueden ayudar a evitar situaciones peligrosas. Es fundamental realizar inspecciones de seguridad periódicas y resolver con prontitud cualquier problema del que se informe.

Falta de calzado adecuado

Muchas personas mayores llevan zapatillas o calcetines que carecen de la tracción y el apoyo adecuados, o se arrastran sin calzado alguno. Esto aumenta significativamente el riesgo de resbalones y caídas, especialmente al caminar sobre suelos resbaladizos. Andar descalzo o llevar sólo medias es extremadamente peligroso. Aunque los residentes de los centros asistenciales necesitan un calzado cómodo, también debe garantizarse su seguridad.

Los miembros del personal pueden promover un calzado más seguro comprobando que los residentes lleven zapatillas o zapatos antideslizantes que se ajusten bien al caminar. Proporcionar opciones de calzado adecuadas, ayudar a los residentes a ponérselas y hacer cumplir las políticas del centro que exigen zapatos o zapatillas de agarre son algunas medidas que pueden evitar las caídas. La falta de acción con respecto al calzado apropiado es una negligencia potencial por parte de una residencia de personas mayores.

Ausencia de dispositivos de asistencia

Las personas mayores con limitaciones de movilidad a menudo dependen de dispositivos de asistencia como bastones, andadores, sillas de ruedas o scooters. El uso de estas ayudas según lo prescrito les permite desplazarse con seguridad y evita caídas. Las residencias de ancianos tienen la responsabilidad de proporcionar los dispositivos de asistencia necesarios e instruir a los residentes sobre cómo utilizarlos correctamente. Cuando los residentes intentan caminar por sus habitaciones, pasillos o zonas comunes sin utilizar sus ayudas, las lesiones por resbalones y caídas son mucho más probables.

Las barras de sujeción, los pasamanos, las sillas de ducha y otros utensilios también proporcionan estabilidad a las personas con problemas de equilibrio o debilidad. Las residencias deben instalarlas adecuadamente y mantenerlas en buen estado. Los residentes nunca deberían tener que desplazarse por las instalaciones sin su equipo de asistencia debido a sillas de ruedas rotas, andadores extraviados, etc. Una seguridad adecuada requiere una supervisión atenta de estas necesidades.

Supervisión y asistencia inadecuadas por parte del personal

Los residentes de residencias de ancianos con alto riesgo de caídas deben contar con supervisión o asistencia permanente cuando caminan o se desplazan. A menudo, los centros no proporcionan ayuda suficiente, normalmente debido a la escasez de personal y a una formación inadecuada. Los residentes sin asistencia que tienen problemas de movilidad son los principales susceptibles de sufrir accidentes. El retraso en la respuesta a los avisos luminosos y la necesidad de ir al baño también provocan caídas cuando las personas mayores frágiles intentan caminar sin acompañante.

Una dotación de personal adecuada en todos los turnos es crucial para la seguridad. El personal debe estar atento para identificar a los residentes con alto riesgo de caídas y prestarles la asistencia adecuada. Esto requiere evaluaciones continuas, planificación de los cuidados, formación del personal y recursos adecuados. Cuando los centros no asignan la supervisión adecuada, con frecuencia se producen caídas.

Medicamentos que aumentan el riesgo de caídas

Muchos medicamentos recetados a los ancianos tienen efectos secundarios como mareos, confusión, sedación, debilidad muscular o inestabilidad, que aumentan la probabilidad de caídas. Los medicamentos para la hipertensión, el colesterol, el dolor, la ansiedad, la depresión, el sueño y el control de la vejiga son algunos ejemplos. Los residentes afectados por estos efectos secundarios pueden sentirse inseguros al caminar sin apoyo o supervisión adicional.

Las residencias de personas mayores tienen la obligación de identificar los medicamentos que pueden aumentar los riesgos y abordar el peligro de forma proactiva. El personal debe informar a los médicos de los efectos secundarios observados para que puedan considerarse terapias alternativas. Proporcionar asistencia y supervisión adicionales también es clave cuando los efectos secundarios de los medicamentos hacen que los residentes sean propensos a las caídas. La falta de concienciación y de precauciones adecuadas en relación con los medicamentos es un área potencial de negligencia.

Qué hacer tras una caída en una residencia

Si usted o alguien a quien cuida se ha caído y lesionado en una residencia de personas mayores, debe tomar medidas importantes de inmediato. Busque atención médica inmediatamente y documente las lesiones. Tome fotografías de cualquier condición insegura que pueda haber contribuido. Informe del incidente al administrador del centro y presente un informe por escrito. Considere la posibilidad de instalar una cámara activada por movimiento para captar cualquier incidente futuro.

También es aconsejable consultar a un abogado especializado en resbalones y caídas en Los Ángeles para determinar si hubo negligencia. Un abogado con experiencia puede investigar la situación, identificar cualquier responsabilidad y asesorarle sobre sus derechos legales en materia de indemnización. Ellos tratarán directamente con la compañía de seguros de la residencia mientras su ser querido se centra en curarse. No dude en obtener ayuda legal experta.

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